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Reacciones alérgicas en Anestesia
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Reacciones alérgicas en Anestesia
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El etomidato y la ketamina se consideran tradicionalmente unos fármacos muy poco histaminoliberadores, por lo que muchos autores los consideran seguros en paciente atópicos y asmáticos, sin embargo, también se han comunicado reacciones anafilactoides y anafilácticas por estos fármacos, aunque en la mayoría de las ocasiones sólo con sintomatología mucocutánea(1,2,5,7,9).

El propofol vehiculizado en solución lipídica (aceite de soja y fosfátide de huevo) es un fármaco tan histaminoliberador como el tiopental(42,43).   Inicialmente se utilizó como excipiente el cremophor EL, que no llegó a comercializarse por los graves problemas alérgicos que esta sustancia producía(1,4,6).   Muchos autores(1,42,43) lo consideran un agente alergológicamente seguro, incluso en los pacientes con alergia alimentaria al huevo, ya que esta se produce por las proteínas de la clara del huevo, y no por la fosfátide, que es lo que lleva el propofol.   Las reacciones adversas a este fármaco se han relacionado con su residuo isopropil, que además es un derivado muy utilizado en cosmética, lo cuál facilitaría la sensibilización previa(1,4,6,42,43).

Las benzodiacepinas son muy poco histaminoliberadoras, y en pocas ocasiones son responsables de accidentes alérgicos, y cuando lo son, se debe a los solventes, sobre todo al propilenglicol y al benzoato sódico(1,4,19).   La mayoría de los accidentes con este grupo de sustancias se han debido al empleo de diacepam, y en algún caso al flunitracepem, y siempre que se ha estudiado el mecanismo fisiopatológico se ha debido a una reacción anafiláctica(4,5,7,19).   El midazolam, que viene presentada en solución acuosa, es una alternativa más segura y con menor riesgo alergológico(7,19).

Los gases anestésicos halogenados son sin duda alguna los agentes más seguros desde el punto de vista inmunoalérgico, y la técnica de inducción y mantenimiento con agente volátil (VI.M.A.) es la más recomendable en caso de tener que realizar una anestesia general en paciente de alto riesgo alergológico(4,5,6,7,19).

Dentro de los opiáceos debemos distinguir dos grupos, los que poseen una importante capacidad histaminoliberadora y alergizante, cuyos principales representantes serían la morfina, meperidina y petidina(2,6,7,9).   Por otro lado, estarían los derivados sintéticos fentanilo, sufentanilo y alfentanilo que poseen muy poca capacidad histaminoliberadora(2,6,7,9,38).

Los anestésicos locales son fármacos en general muy seguros con una baja incidencia de R.A.A., y cuando estas se producen son debidas, en la mayoría de los casos, a los conservantes y excipientes, y no al propio principio activo(44,45,46,47,48).   Otra causa importante de accidentes de histaminoliberación, durante las anestesias locorregionales, es la ansiedad-miedo del paciente, capaz de desencadenar este tipo de reacciones(40,41,49,50).   Dentro de los anestésicos locales la lidocaina es el fármaco considerado como más seguro, seguido de la bupivacaina, aunque también existen comunicadas R.A.A. para estos fármacos(40,41,50).



 
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